De La Montãna, LIBRO 3

Capitulo 7

 

MENSAJE DE MOISÉS

From the Mountain, Book III
MESSAGE FROM MOSES

"Hija preciosa, tu conoces el sonido de mi voz y la presencia de Mi Espíritu. Yo soy el maestro Jesús, si Dios de la Tierra. Tú has venido con gran búsqueda, y con gran deseo de establecer en Mi Espíritu, Mi Palabra, y Mi Poder que mucho hay en ti. Mira a tu alrededor; pues, tu estas suspendida en Mi Espíritu sobre Mi Montaña. Y, si, la puerta de Mi Santuario Interno esta abierta.

Mira hacia abajo, varios niveles, y ve a otros, como vienen a sentarse en Mi Silla. Ellos vienen a lograr nuevas alturas espirituales, o a tropezarse y caerse a niveles mas bajos en Mi Montaña. Hija, este es un papel muy serio, y pocos se dedican lo suficiente para lograrlo día a día, semana tras semana, año tras año. El viaje envuelve una seria relación entre Mi y al que se le llama; y, no se puede lograr por el apoyo de otros. No hay apoyo humano alguno que pueda detener a alguien en esta Montaña,… solo un gran deseo interno de hacer Mi trabajo. Hija Preciosa, tu estas mas pesada, desde nuestra ultima visita aquí."

"Mi Señor, es el peso de La Estrella de David, y el temor de no ser merecedora, o que tengo algo no arreglado de hace tiempo, que no me he enfrentado."

"Hija, se te ha dejado ver, cuando se te quito el sacerdocio (desde Aarón), tu falleciste en el Monte Hor. En tu muerte, tenias gran dolor. Tu no falleciste contenta; y este peso ha estado sobre ti."

"Mi Señor, por favor, por favor sáname de esto, para poder seguir adelante."

"Hija, tu has visto al que te espera."

"Si, Mi Señor, Veo que es Moisés."

"Hija, ponle atención a Moisés; pues el tiene mas oraciones y bendiciones para ti."

"Si, Mi Señor. Moisés, te ruego que perdones las forma en que te falle y en la forma que me desaparecí ante otros. Mas que nada, Ruego, perdón ante Mi Señor, que esta herida de hace tiempo se cierre, y sane. Estoy de rodillas ante ti, Moisés, rogándote el perdón de cualquier deuda ante ti."

"Pequeña, nosotros nos fallamos unos a otros y le fallamos a Dios. Nuestras grandes travesías sobre tantos años no nos trajeron a nuestro destino; pues, como guías, fallamos La Casa de Israel. Pero, detengamos la herida; esta cerrada, sellada con la radiante Luz de Dios; y ya no esta más. En nuestras debilidades, en nuestra humanidad, tuvimos faltas; pero hemos sido perdonados. Ahora, yo tengo bendiciones y oraciones para ti."

Moisés se arrimo y me puso su mano sobre mi frente y puso su otra mano sobre mi cabeza. ‘Ponte de pie pues puedo orar," el dijo. Me arrodille recta en mis rodilla, y entre el tic tac de su reloj, estas son las palabras que el escuche orar.

"Pequeña, estamos ante Dios, Todo poderoso, en la presencia de Nuestro Señor, Jesucristo, y Yo pongo en ti estas palabras: Yo derramo estas bendiciones sobre ti, que al tiempo de necesitar seas fortalecida por mis palabras; que seas fortalecida por el Espíritu Santo; que a través de la adversidad no pierdas, mas ganes la fuerza de Nuestro Señor; que ganes con el tiempo mas ayuda, mas fortaleza, del Poder de Dios; y que el poder de los profetas y la sabiduría de los mismos este contigo siempre.

"En el nombre de Nuestro Señor, Jesús, El Cristo, Yo te bendigo con el poder, que se me fue dado en mi día. Yo te bendigo con el poder de mi vara, que ha de pasar a través de tus manos, a través de tu voz, a través de tu espíritu y cuerpo. Yo te bendigo con abundantes milagros y con la habilidad de juntar a la gente perdida a través de estas escrituras, de ponerla en El Camino de Dios y mantenerlos ahí. Yo bendigo estas escrituras y las manos que las escribieron, los ojos, que ven las visiones, los oídos, que escuchan lo que se dice y lo que se da. Yo bendigo tu corazón con pura compasión y amor poderoso como se dio por el espíritu de Nuestro Señor. Te bendigo para que logres una salud perfecta, un poderoso, cuerpo fuerte, una mente clara y alerta, que tengas un pie firme sobre esta Montaña y sobre la Tierra al caminarla a través de las tinieblas, que ninguna cosa malvada y energía te detenga, todo el tiempo que camines en la tierra... Cuando sea tú tiempo, que el poder del Espíritu Santo te envuelva y te traiga en paz total y felicidad; pues tú has de haber trabajado duramente y llevaste verdades espirituales a grandes números, sin estas se hubieran perdido. Te bendigo por traer a millones a Jesucristo a través del poder de esta palabra y la verdad de su palabra.

Yo bendigo aquellos, que lean estas escrituras, que sepan y acepten el poder, que viene a través de ellas, que el, al que las agarre, se caiga; y que la verdad de las palabras dichas se sostengan y causen un gran cambio para siempre en sus almas... Yo los toco a través de estas escrituras; y Yo, Moisés, los bendigo con el poder del espíritu Santo y que sepan que Jesús es Cristo. Yo toco sus almas, y todo su ser a través de esta oración, y les ordeno que renueven a la vida los mandamientos de Dios, que tienen el poder de tener al espíritu Santo en ellos. Yo reto cada uno y a todos ustedes, que lean esta oración que se tiren al piso, que pidan perdón a Jesús por sus malos actos, y que cada uno merezca tener al espíritu Santo como un gran y majestuoso compañero y amigo. Yo los reto a todos a aceptar a Jesús, El Cristo, como Dios de este mundo, si el único, que puede salvar sus almas de la ultima muerte. Yo los reto a todos a bajar la cabeza ante Jesucristo y caminar por el bien; pues es tiempo de ser seleccionados. ‘Regresen mis pequeñas ovejas, al rebaño. Pues, el lobo chorrea sangre de sus diente, y esta a punto de atacar.’

Yo los reto a todos a caminar rectamente minuto a minuto, día a día, semana a semana, y año tras año. Yo les reto a ponerse de pie fuertemente en cara al mal; como, uno, que es recto, y no es cobarde. La persona recta no se hace hacia atrás por el mal, mas llama al poder de Dios para ser guiado. De esta forma, uno trata al mal; y de esta forma uno será guiado para hacer la decisión correcta.

Tú piensas en la paciencia y tu largo-sufrir, Pequeña. Si, esto se espera de todos. Pero, nunca uno deja una pequeñez de bien por una pequeñez de maldad. Pues, en esta clase de compromiso, el malvado agarra un dedo, luego el pie, luego la pierna, la vida de uno. No, sean fuertes al enfrentarse al mal; y ustedes crecerán en el poder de Dios.

Otros profetas y Yo estamos con ustedes, Pequeña, en tu caminar. No olvides esto; pues, nosotros hemos sido ordenados a esto por Nuestro Señor, Jesús. Tú no esta sola, pues con frecuencia tú crees; y hay una larga línea de nosotros en espera para ayudarte. En esta Montaña, en esta habitación interna de Nuestro Señor, tu nos veras de vez en vez. Pues, Nuestro Señor Jesús, nos ha traído aquí...

Pequeña, Yo te bendigo con el poder, poder, poder de Un Santo, Nuestro Señor Jesús; y Yo te bendigo con el poder y la sabiduría de los profetas. Esta es mi promesa, mi regalo para ti. Y que no te encuentres en carencia en el tiempo de necesidad; pero que seas fortalecido para lidiar, con los asaltos del adversario pues el y los de el vienen a atacar. Si, tú tendrás todo lo que necesitas para estar sobre ellos hasta que sea el tiempo; luego tú presentaras tu vida.

Tú tienes más preguntas acerca de la Estrella de David, porque tú no te das cuenta de la totalidad del impacto de esta. Con el tiempo, tú harás un trabajo con Israel. Tu te sentaras entre los rabinos y oraras, pero, no por tu propia decisión. Ves al poderoso ángel sobre ti; ves el fuego de Dios; este te llevara allá. Esta bendición hacia ti es como ninguna otra; pues Tu y Yo regresaremos a un largo camino, inclusive a antes de ser fundados."

"Moisés, ¡estoy tirada! No se que decir, excepto gracias de lo mas profundo de mi corazón. Te agradezco tus oraciones y bendiciones y por el regalo de la Estrella, aunque esta sea muy pesada."

"Pero, no por mucho tiempo; pues en corto plazo, será muy radiante y te llevara a muchos lugares con La Palabra."

"Mi Querido Moisés, ¡que precioso eres!’ Y, me puse de pie y abrace a Moisés el lloraba al igual que yo. Sus lágrimas cayeron sobre mis hombros y mis ardientes lágrimas bañaron mis mejillas. En un momento, el se retiro, Y me encontré en el cuarto superior sola. ‘Mi Señor, Siento profundo dolor que se haya ido; Acabo de encontrarme con un gran amigo."

"Hija, ‘asi es; pero, Moisés dejo un set de papeles."

"Mi Señor, Los veo a mis pies. ¿Que son?"

"Los discutiremos en futuros viajes a la Montaña. Por ahora, prepara el Libro Dos para publicarlo. Yo soy Jesús. Si, Jehová, El Dios de las Alturas en la Tierra."

 

Como testigo, dictado y asentado este 10 de noviembre, 1997.
Linda Newkirk.

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