De La Montãna, LIBRO 4

Capitulo 8

 

LAS PROMESAS DEL SEÑOR

 

"Hija Preciosa, Yo soy el Maestro Jesús, Dios de la Tierra; y una vez mas te he traído a Mi Santa Montaña. Date cuenta del gran ángel guerrillero que te acompaña, y que tú no vas a ningún lado al menos que este ángel vaya contigo, inclusive cuando vas al Árbol de la Vida. Los tiempos son peligrosos y hay un contrato por tu vida. Pero, no temas, Hija; pues yo he de confundirlos y llevaré a la nada todos los plantes. Yo haré que sean como ruinas después de un incendio; Yo he de descomponer su equipo. Si, será como que si fueran al triangulo de las Bermudas cuando ellos vengan detrás de ti. Pequeña, no le temas a sus planes y artimañas. Los conozco a todos."

"Si, la hora es tarde; ¿acaso no soy honesto a Mi palabra que te he de guiar en todas las cosas y preparé un cielo seguro para ti en la presencia de tus enemigos? Ellos te buscarán y no te encontrarán. Ellos te cazarán y regresarán con las maños vacías. ¿Ves, Hija mía? Todo lo que tienes que hacer es obedecer Mis mandatos. Te he mandado que te prepares. ¿No es así?"

"Si, Mi Señor."

"Y, te he mandado que hagas otras cosas, que no has hecho."

"Mi Señor, Lo se y estoy avergonzada de que no las he hecho todas."

"Avergonzada es bueno, pero de nada sirve en este caso. Pues, te mando que hagas estas cosas para que tengas lo que necesitas. Has estas cosas que te he mandado y no esperes otro día. ¿Me escuchas?

"Si, Mi Señor."

"Se te han prometido otras cosas y no te abandonare. En todas las cosas, hija, tu eres probada y tentada"

"Mi Señor, Lo se. Por favor perdóname."

"Entonces, Hija, apúrate. No hay tiempo que perder."

"Si, Mi Señor."

"Hay otros, Hija; y los estoy mandando a tu camino. Cuando te lo mande, tu hablaras con ellos." "Si, Mi Señor."

"Ahora, Hija, Necesito dos días mas esta semana para escribir. Levántate temprano y dame esto. ¿Entiendes?

"Si, Mi Señor."

"Yo soy Jesús. Yo soy Jehová, El Dios de las Alturas en la Tierra."

Como testigo, dictado y asentado este 1 día de octubre, 1998,
Linda Newkirk

 

PRECIOSOS SON LOS NIÑOS QUE CANTAN

Cierto a Su palabra, Nuestro Señor mando a otros a ayudar. El me mostró estos Preciosos Niños Cantando en un sueño. Muchos de ustedes han venido adelante y han sido tal bendición para nosotros. Yo rezo para que Su mano descanse sobre sus hombros y que sean guiados y protegidos todo el tiempo.

Resiste al mal y deja ir lo material en tu vida. Lucha por ser honesto a nuestro Dios y Honestos a ustedes mismos. Aléjate de los juegos de la manipulación, pues estos traerán grandes tinieblas a tu alma. Deja ir cualquier enojo hacia cualquiera y perdona para que seas perdonado. No te des a ti mismo mucha importancia, pues esto es el principio del orgullo. Todos nosotros somos simples y podemos servir a Nuestro Rey tan solo por Su precioso amor, piedad y gracia.

Esta en paz cuando todo parezca ir mal; todos experimentamos grandes pruebas. Hay tiempos para avanzar y tiempos para permanecer quietos. Cuando sientas que estas empujando en contra del río, estate quieto y busca a nuestro Dios. Tú puedes estar luchando por una maldición, lo cual no es correcto o no es el tiempo oportuno. Recuerda que cuando el tiempo de nuestro Dios es el correcto, tú estarás en paz con tu decisión. Perdónate cuando tropieces y sábete que equivocarse es de humanos, pero reconocer tus debilidades es el comienzo de la sabiduría.

A todos los Preciosos que han sido mandados a nuestro camino, Les sugiero que continúen buscando el deseo de Nuestro Señor en todas las cosas. Deja ir tu propio deseo y esta en paz con Nuestro Señor; pues el es el camino de nuestra salvación. No hay nadie más.

Por lo tanto, cógete de El con todas tus fuerzas, a sabiendas que El pronto regresará; y recuerda; a lo que te aferres en este mundo puede ser nada mas que un sueño pasajero. Ama al Padre y a Nuestro Precioso Jesús con todo tu corazón, poniéndolos primero, amate a ti mismo y a tu prójimo.

Inclusive el frente de una gran persecución, tenemos que amar a los otros, en caso que se nos atrape bajo la Ley. Tenemos que perdonar para que Nuestro Señor nos pueda perdonar. Cada alma es preciosa para El, inclusive y especialmente aquellos nosotros, que nos hemos desviado.

Tenemos que luchar siempre de prevenir resbalar en las tinieblas una vez que hemos visto y sabemos de La Luz de Nuestro Señor; y tenemos que apoyar a los perdidos a buscar el amor de Dios, su piedad y gracia todo el tiempo que vivamos. Pues, El no tendría a ninguno perdido.

Mis Preciosos Hermanos y Hermanas, no nos podemos sentar sin hacer nada. Tenemos que trabajar, trabajar, trabajar; pues la noche se aproxima. Pero, tenemos que darnos cuenta que Nuestro Señor Jesús también regresara muy pronto y El no quiere que ninguna de sus Ovejas pierda el Premio que El ha preparado.

Ustedes, Mis Preciosos, son Sus Mensajeros; y tienen que ocuparse.
Linda

FTM HomePage      LIBRO 1      LIBRO 2      LIBRO 3      LIBRO 4      LIBRO 7      LIBRO 8